El avance de los derechos inhumanos

Actualizado: abr 9

Por Myriam Mitrece de Ialorenzi


202 votos a favor, 141 en contra y dos abstenciones fue el resultado que el Pleno del Congreso de los Diputados de España, arrojo sobre una ley aprobada hace unos días, que entrará en vigencia a partir de junio. Lamentablemente, nuestra madre patria legalizó la eutanasia. Y digo lamentablemente no solo por las personas que morirán antes de que llegue su hora, sino porque bien sabemos que lo que llega de España, muy probablemente se replica en nuestro país y se distribuye por toda Latinoamérica.­


­CRUZAR LA PUERTA DE ENTRADA­


Cuando se abrió el debate sobre el aborto algunas voces se levantaron diciendo que si se aprobaba, luego vendría la eutanasia y el suicidio asistido. Exacto. El aborto fue la puerta de entrada. Si el estado puede avalar que se mate a una persona por nacer indefensa e inocente ¿Qué impide que lo haga en otras situaciones? Cuando la dignidad sagrada de la vida se pone en tela de juicio, todo lo demás es posible. Quien puede lo más, puede lo menos.­


Por lo tanto el paralelo entre la eutanasia y el aborto es inevitable. En ambos casos el otro se transforma en un indeseable, ya sea para otro individuo o para la sociedad, y no debería seguir en la existencia. En ambos casos, la vida humana es un medio para lograr otros fines.­


Pero hay dos diferencias cruciales, y en ellas radica lo complejo: en algunos casos la decisión ya no es sobre la vida de otro, sino sobre la propia y se trata una existencia la que no hay un futuro esperanzador por desplegar. ¿Pero puede considerarse que hay verdadera libertad de decisión cuando la propia vida se percibe como una carga para las personas queridas? ¿Hay libertad de decisión cuando se está solo y en una situación límite?­


EL MAL SOCIAL­


Eliminar vidas humanas adrede es aberrante, pero también lo es que la sociedad lo admita como derecho, borrando la línea que separa el bien del mal.­


Claro que para que se acepte lo inaceptable es necesario realizar un ablandamiento sensiblero que apele a cuanta anécdota, historia o vivencia lacrimosa sea posible. Ya vivimos la experiencia de encontrar en todos los medios y redes virtuales situaciones que incitan a replantearse aquello que la racionalidad indica que es inconveniente para una convivencia humana solidaria y generosa. Sabemos también que la emocionalidad desbordada confunde y se lleva todo por delante, por eso creemos importante estar prevenidos.­


Es fundamental distinguir entre la eutanasia y la interrupción de los tratamientos desproporcionados. El llamado "encarnizamiento terapéutico" es también indigno. No dejar que una persona muera "a toda costa", también es inhumano.­


Una cosa es suspender tratamientos que someten al paciente a un sufrimiento inútil e innecesario y otra dejarlo sin los cuidados indispensables: comer, beber y aliviarlo en su dolor con cuidados paliativos o suministrarle venenos.­


EL QUINTO PAÍS­


España se convirtió en el quinto país del mundo que la regula legalmente la eutanasia: Bélgica, Paises Bajos, Luxemburgo y Canadá tienen leyes en vigencia. La cultura de la muerte, va avanzando: en Nueva Zelanda se aprobó una ley que regirá a partir de este año, en algunos estados de Estados Unidos y de Australia se permite el suicidio asistido, algunos fallos de las cortes y vacíos legales hacen que, en otros países, comience a debatirse el tema.­


Los embarazos por violación y las niñas madre fueron argumentos efectistas que se utilizaron para legalizar el aborto en Argentina, aunque sabíamos por países que ya tenían leyes regulatorias hace años, que la mayoría de los abortos se realizan a voluntad y sin causas de peso. Del mismo modo podríamos aprender que sucede en sociedades donde la eutanasia es un hecho legal hace tiempo.­


APRENDER DE OTROS­


Escribe un grupo de médicos canadienses sobre la situación en su país: "el acceso a la eutanasia y el suicidio asistido, contemplado como un 'derecho' que el ciudadano paga con sus impuestos, se describe como un "derecho humano y civil amparado por la constitución" (...) se definen legal y profesionalmente como servicios médicos terapéuticos...la convicción de un médico de que existen otras alternativas eficaces y razonables es irrelevante; los pacientes pueden insistir en la administración de la inyección letal. El criterio del sufrimiento intolerable es completamente subjetivo, establecido unilateralmente por el paciente".­


Aunque reconoce que muchos médicos han decidido emigrar o dejar la práctica médica por la coacción legal, expresan su preocupación: "Nos inquieta y apena la historia de una joven de 25 años discapacitada en crisis aguda en una sala de emergencias, que fue presionada a considerar el suicidio asistido por el médico que la atendió y que llamó a su madre "egoísta" por protegerla . Nos inquieta y enfurece escuchar que las autoridades hospitalarias denegaran a una enferma crónica, severamente discapacitada, la atención que necesitaba, y le sugirieron la eutanasia y el suicidio asistido en su lugar. Y nos escandaliza saber que algunos médicos de urgencias en Quebec dejaron, durante un tiempo, morir a pacientes suicidas en lugar de salvarles la vida".­


Aborto y eutanasia legales, una verdadera revolución antihumana del "arte de curar".­­



Publicado en el diario La Prensa el 24-03-2021

http://www.laprensa.com.ar/500332-El-avance-de-los-derechos-inhumanos.note.aspx