Ni unión ni libertad

Actualizado: abr 1

Por Myriam Mitrece de Ialorenzi y Carlos Ialorenzi


La Asamblea General Constituyente y Soberana de 1813 decretó, en abril de ese año, la eliminación de la efigie del Rey Fernando VII de las monedas oficiales en circulación e hizo acuñar otras de oro y plata con el Escudo Nacional y la leyenda "En Unión y Libertad''. Desde 1992, con la aparición del Peso Convertible, esta leyenda está presente en todas las monedas y billetes en circulación. Un deseo loable envuelto en un detalle pocas veces percibido aunque esté al alcance de la mano cotidianamente.­


La historia reciente de nuestro país parece no estar muy en sintonía con este objetivo que se plasmó en los orígenes de nuestra historia rioplatense. Basta con ver lo que está aconteciendo en la provincia de Formosa, el justo reclamo ciudadano y la repercusión a nivel nacional.­


En nuestro pasado siempre existieron rivalidades políticas, pero desde hace unos años con el boom de la globalización, los diferentes gobiernos, el impulso del progresismo y la corrección política mediática se han encargado de imponernos temas que acá no generaban conflictos ni eran demandados.­


EL RELATO INTERSECCIONAL­


­La Argentina se caracteriza por ser un país abierto a la inmigración. Acá convivieron y conviven personas que vinieron de todas partes del mundo sin que, en términos generales, hubiera conflictos ni tuvieran menos derechos por su procedencia, color de piel o religión.­


Con la creación del INADI en 1995 empiezan a ver la luz nuevas disposiciones y leyes que dicen proteger a sectores minoritarios y vulnerables. Con el correr del tiempo, debido al contenido ideológico de muchas de las normativas que se fueron sancionando, existe la idea de que somos una sociedad discriminatoria.­


Cualquiera que hoy mencione públicamente algo diferente sobre la opinión políticamente correcta sobre el rol de la mujer, los pueblos indígenas o el colectivo LGTBIQ+, puede ser tildado de "facho", machista o emisor de discursos de odio.­


El feminismo radical sigue avanzando, confundiendo y dividiendo a la sociedad en mujeres victimizadas y machos opresores. Muchos hombres hoy en día, reprimen un halago respetuoso a una mujer por temor a ser denunciados o maltratados.­


El enfoque interseccional, supera al enfoque de género. Comienza con la premisa colectivista de que la gente vive identidades múltiples y sus relaciones están signadas por el poder de unas sobre otras: pudientes sobre pobres, blancos sobre negros, cristianos sobre no cristianos, varones sobre mujeres, europeos sobre indígenas, heterosexuales sobre homosexuales y un etcétera que sigue extendiéndose. Agrupar a las personas en "colectivos victimizados" lleva directamente a considerar que los otros son "colectivos opresores". Y simbólicamente, sin juicio previo, ya son condenados. Es decir condenados por prejuicio. ­


Este delirio destructivo, continúa esparciéndose peligrosamente en el ámbito vernáculo generando un enfrentamiento de unos contra otros. Con cada tema se genera una insalvable grieta que divide al mundo en dos grupos antagónicos: vacunas y antivacunas, conservadores y "progres", abortistas y próvidas , kirchneristas y macristas. Para cada uno, los otros son del bando enemigo. ­


Concebirse como colectivos disuelve la autopercepción de dignidad individual y coarta la capacidad de vínculo interpersonal que siempre es distinto, porque se da entre personas únicas e irremplazables.­


­LA POSVERDAD ­


­Este entorno ideológico se hace presente a cada paso en la expresión "miente, miente que algo queda''. El neologismo de marras designa a una mentira deliberada que es emotivamente influyente y se repite con el fin de crear determinadas actitudes sociales. Al final, el relato sobre la verdad termina siendo más importante que la verdad misma. Las evidencias son descartadas, no importa que haya datos concretos que lo nieguen, la opinión pública acaba modelándose de acuerdo al pensamiento hegemónico. ­


Lamentablemente, como afirma la filósofa Josefina Perriaux "el término verdad casi ha desaparecido del horizonte contemporáneo, y más aún referido a la realidad. Si se lo menciona es, a lo sumo, en relación a la subjetividad. Se trata de una verdad "conjugada": mi verdad, tu verdad, su verdad" Cada uno tiene la suya por lo tanto el diálogo se vuelve cada vez más dificultoso, cuando no, imposible. ­


HACIA LA POSLIBERTAD­


­Aunque a primera mirada pareciera que la libertad está en hacer lo que a uno le viene en gana, el puro deseo enloquecido nunca lleva a nada bueno. Nada ni nadie puede crecer con libertad sino desde su propia naturaleza. El reconocimiento y la aceptación de lo que es, favorece el despliegue de lo potencial, por eso la libertad y la verdad siempre van de la mano. ­


Los enfoques que desnaturalizan la realidad, necesariamente terminan siendo sostenidos por medidas coercitivas que restringen las libertades individuales e imponen una clasificación de modos correctos e incorrectos de pensar, de opinar y de expresarse. La libertad se reduce a su mínima expresión. ­


Del relato al totalitarismo hay solo un paso.­



Publicado en el diario La Prensa el 10-03-2021

http://www.laprensa.com.ar/499865-Ni-union-ni-libertad.note.aspx