Salvar a la rana

Actualizado: feb 9

Por Myriam Mitrece de Ialorenzi y Carlos Ialorenzi


¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Cómo logramos semejante destrucción de valores? ¿Cómo puede ser que como sociedad aceptemos renunciar a la libertad?


Estas son algunas de las preguntas que hoy nos hacemos muchos de los que queremos volver a vivir en la Argentina en la que la familia ocupaba el centro de la escena y nadie dudaba cómo se componía; en la que mayoritariamente se valoraba la educación y en la que la gente quería trabajar para mantenerse dignamente y ahorrar para ir progresando, en donde se podía salir a cualquier hora del día sin pedir permisos y sin miedo.

Pasaron muchos gobiernos, civiles y militares, de distintos -aunque no tan distintos- colores políticos. La endiosada democracia no logró resolver los problemas, más bien con el correr del tiempo se fueron acentuando y las instituciones tradicionales se corrieron de sus objetivos tapando baches. La confianza y la certidumbre, bases fundamentales para invertir y generar riquezas de todo tipo, son bienes buscados, pero lamentablemente escasos. Evidentemente se necesitaba un cambio. Y la recurrente crisis local, se insertó en la mundial.


¿Y LA NORMALIDAD?


Hace poco más de diez meses en los medios de comunicación se comenzó a hablar de la nueva normalidad. Este concepto que muy tibiamente se presentaba al principio, resultó para muchos una posibilidad de aire fresco, de paraíso idílico en el que, después del sacudón de la pandemia, toda la humanidad se hermanaría. Cada cual lo imaginó a su modo y a su gusto. Para algunos, quizás sirvió de consuelo durante los largos meses de encierro. El paraíso se tiñó de deseos más que de realidades.


Mientras tanto, el mundo se transformó a espaldas de la gente. ¿A espaldas? o ¿era obvio y la conciencia estaba adormilada?


LA RANA HERVIDA


Seguramente muchos conocen el popular cuento que describe el síndrome de la rana hervida. La analogía sirve para explicar cómo los seres humanos podemos acostumbrarnos a determinadas realidades, incluso dañinas, hasta considerarlas naturales: si echamos una rana en una olla con agua muy caliente, esta salta inmediatamente hacia fuera y consigue escapar. En cambio si ponemos una olla con agua a temperatura ambiente y echamos una rana, esta se queda tranquila en su lugar. Y si a continuación empezamos a calentar el agua poco a poco, la rana no reacciona sino que se va acomodando a la temperatura hasta que pierde el sentido y, finalmente, muere cocinada.


Existen controversias sobre si la premisa de la que parte el cuento es verdadera. En realidad no nos interesa saber a ciencia cierta si las ranas se cocinan o no subiendo la temperatura progresivamente o si en agua fría saltan de la olla, pero si sabemos que a las personas en sociedad nos sucede algo así y que esta es la forma en que se realizan los cambios culturales intencionados. Con la ayuda de los conocimientos que ofrecen la psicología, la sociología y el marketing, casi sin que los destinatarios lo perciban, el ambiente se modifica hasta que se encuentran en otro mundo. La vivencia subjetiva es la de "¿cómo llegamos hasta aquí?" que nos preguntábamos al principio, cuando, por ingenuidad o ignorancia, se transitaron sin saber los caminos que conducían al objetivo.


EL FORO DE DAVOS


Durante esta semana se está desarrollando el Foro Económico Mundial en la que importantes líderes del planeta tratan sobre los riesgos globales, especialmente relacionados con la evolución de la pandemia. La edición de este año se encuentra bajo el lema de El Gran Reinicio.

Según Klaus Schwab, fundador del Foro, "la pandemia representa una oportunidad, inusual y reducida para reflexionar, reimaginar y reiniciar nuestro mundo y forjar un futuro más sano, más equitativo y más próspero".


Desde hace un tiempo se acentuó en el ciberespacio la difusión sobre ciertos grupos muy poderosos que están detrás de un proyecto de ingeniería biopolítica y demográfica. Bill Gates y sus predicciones, George Soros, los Rockefeller, el informe Kissinger y el Club Bilderberg, empezaron a circular fuertemente. Lo que parecía una delirante idea de unos pocos, está revelándose. Seguramente muchos que no creían en esto empezaron a sospechar.

Referentes académicos como Agustín Laje, Miklos Lukacs, Pablo Muñoz Iturrieta y la periodista e investigadora española Cristina Martín Jiménez aumentaron ostensiblemente su actividad en las redes y sus seguidores. Aparecieron libros como Pandemonium I y II; La verdad de la pandemia. Quien ha sido y por qué; y Es la construcción del pánico, entre otros.


Mientras tanto, por casa, vivimos en una rara república pendiente de los DNU del Poder Ejecutivo, con un legislativo virtual y un judicial enflaquecido y temeroso. Y el mundo. adoptando normas totalitarias.


Todo indica que hay algo más que un poderoso virus detrás de todo esto. Nos cuentan que la Nueva normalidad después del Gran Reinicio traerá el paraíso en la tierra la cuestión es la siguiente: ¿Para quién? ¿Y a costa de qué?



Publicado en el diario La Prensa el 27-01-2021

http://www.laprensa.com.ar/498456-Salvar-a-la-rana.note.aspx