Se perdió una batalla, no la guerra

Actualizado: ene 14

Por Myriam Mitrece de Ialorenzi y Carlos Ialorenzi


Hace años que varios sectores políticos, la mayoría de los medios de comunicación, gente del espectáculo y de la cultura, han sido ideólogos o idiotas útiles de la guerra que se está librando contra la vida, la familia y la libertad.


El Senado de la Nación (antes Honorable) aprobó la aberrante e inconstitucional legalización del aborto. A 38 de los “representantes” de los Estados provinciales y de la CABA, no les importa la opinión de sus votantes que por abrumadora mayoría, cerca de un 75% del país, rechaza el aborto.


¿De qué república democrática hablamos cuando no se respeta el primer derecho, que es el derecho a la vida? ¿De qué federalismo, cuando la mayoría de las provincias tienen en su constitución explícitamente el respeto a la vida desde la concepción?


Habrá algunos que militan la causa desde hace años, y sinceramente creen en ella. Esto no es hacia ellos, los humanos nos equivocamos. Pero llamó la atención el cambio de postura de algunos, que en 2018 votaron a favor de la vida y que mágicamente “deconstruyeron” su voto ¿los habrá hecho reflexionar la chequera oficialista o algún carpetazo? En el barrio a estos les dicen traidores o cagones.


CIEGOS, MENTIROSOS y OBEDIENTES


Algunos, desde la comodidad de sus residencias, demostraron una vez más la ceguera, la mentira o la obsecuencia a sus “padrinos” de la política. Estos legisladores que mantenemos con nuestros impuestos –y nos salen bastante caros- justificaron el injustificable asesinato de un ser humano en el vientre de su madre. La ceguera por obediencia debida, los hizo repetir como loro una y otra vez: la lucha de las pibas, la urgencia de la ley por la salud de las mujeres pobres, el derecho sobre sus cuerpos y la tortura de parir sin deseo. De nada sirvieron los argumentos de las ciencias jurídica, médica, psicológica, ni de la ética.


SERES HUMANOS DE SEGUNDA


¿Hay alguna duda que todos fuimos un embrión y un feto que tuvimos la gracia de nacer? Además, pareciera que el “fenómeno” despojado del reconocimiento de su dignidad es también producto de una reproducción asexual ¿y el padre? Estos canallas lo han eliminado. Nunca fuimos un órgano de nuestra madre, ni un tumor ni otra cosa. Si un ser humano no lo es desde la concepción, no lo es nunca, decía el prestigioso Jerôme Lejeune. A no ser que se admita que hay seres humanos con más derecho a vivir que otros. Esta idea estuvo implícita, pero no se dijo. Un discurso eugenésico tan directo queda anacrónico en esta época. Mientras se hablaba de ampliar los derechos de algunas, para otros se aniquilaban totalmente. Algo nos dice que tenemos que prepararnos para nuevas “ampliaciones de derechos” para los más aptos. En poco tiempo, como en España, llegará el intento de la eutanasia legal.


CON ABORTO NO TE VOTO


Lo que ha pasado, nos tiene que servir para cambiar en serio. La amenaza no se hizo realidad en las últimas elecciones. El miedo a lo que podía venir hizo que la promesa quedara en suspenso. Si pensamos una Argentina en grande, es tiempo de hacerla efectiva en 2021 y redoblar la apuesta desafiliándose de sus partidos políticos ¡Basta de votar listas de verdes con algún celeste! Esa mezclita tibia y políticamente correcta está poniendo en riesgo la vida de nuestros nietos, bisnietos, tataranietos ¿Vamos a seguir dándoles nuestro voto? Este revés debería servirnos de escarmiento.


MALA LEY Y LEY MALA


Más allá de la inmoralidad de una ley injusta, esta es verdaderamente un conjunto de dislates que recibirá ataques por todos los costados por inconstitucional, incoherente y extrema. Pocos -incluso entre abortistas- aceptan la legitimidad de la matanza voluntaria de fetos hasta justo antes del nacimiento. Bajo la causal de violación y salud integral se podrá acceder al aborto fuera del plazo de las 14 semanas. No hay límite para la práctica abortiva. Se asume que es admisible hasta el momento anterior a nacer. Se podría aducir que medicamente se considera aborto hasta la viabilidad del feto, pero ¿qué sucederá si una mujer pide el aborto por causales más allá de la semana veinticuatro? ¿se obstaculizará su deseo? ¿se realizará un parto precoz y se dejará al neonato sin asistencia hasta que muera o se lo atenderá como a todo prematuro? ¿y la decisión de la madre a no ser madre?


Ni que hablar de la objeción de conciencia engañosa. Es de suponer que correrán cataratas de demandas.


CELESTE Y VERDE


En esta guerra cultural, como en toda guerra, a veces se pierden batallas. Y en esas batallas perdidas no solo es necesario seguir luchando sino también levantar a los caídos y animar a los que ya no quieren seguir porque se sienten vencidos.


La plaza partida de ayer, fue la manifestación del corazón partido de nuestra patria. Una herida profunda que la divide en dos. Su costado verde “Sin Dios, sin Patria y sin marido” nos mostró la soledad, el dolor y el sufrimiento de quienes festejan la muerte ¿cuánto valorarán su vida?


Su costado celeste, lleno de jóvenes y familias que, aun previendo el resultado, hicieron el aguante a los senadores que se jugaron por las dos vidas.


Los que vinieron desde la Argentina profunda, los que soportaron el calor y la incomodidad, los que rezaron, los que ayunaron, los que mostraron con sus cantos y alegría que la vida se abre caminos son la esperanza de una argentina diferente que también pueda acoger , perdonar y cuidar a los que quedaron del otro lado, cuando arrepentidos, vean los resultados de lo que hicieron.


Nadie dijo que iba a ser fácil, pero seguro vale la pena.



Publicado en el diario La Prensa el 30-12-2020

http://www.laprensa.com.ar/497496-Se-perdio-una-batalla-no-la-guerra.note.aspx