Se va a caer

Por Myriam Mitrece de Ialorenzi


En la tarde del lunes, la UCR de Mendoza emitió un comunicado solicitando respeto por la memoria de María del Valle González López "evitar hacer juicios de valor y esperar a que todo lo resuelva la justicia".­


De acuerdo. Absoluto respeto por ella, como merece toda persona desde que es concebida independientemente de sus condiciones, sus cualidades y sus decisiones. Lamentablemente siempre hay quienes utilizan estas tragedias con fines amarillistas e ideológicos. Lo hemos visto cuando se desnudaban historias lacrimosas e impactantes -reales y adornadas- durante la campaña por el aborto legal.­


Nuestras condolencias a su familia que irrecuperablemente han perdido dos vidas invaluables e insustituibles. Todos nuestros respetos a ella y a su bebé.­


LOS HECHOS­


Según los relatos periodísticos María del Valle, una joven de 23 años, presidenta de la Juventud Radical de La Paz falleció el pasado domingo. El miércoles concurrió al Hospital Arturo Illia de La Paz para la "Interrupción de su embarazo". Le recetaron misoprostol. El viernes se sintió mal. Desmejoró. El sábado la internaron en el Hospital Alfredo Italo Perrupato. Allí murió.­


El caso esta caratulado como "Investigación de muerte".­


Fue la primera muerte publicada de una embarazada desde que el aborto es ley en nuestro país. Antes, Keyla Jones ya había sido víctima de los protocolos de "ILE". Es posible que no haya sido la primera, también sabemos que muchos bebés han muerto antes de nacer. Pero María del Valle, por su posición política, es la que mediáticamente resonó. Lamentablemente pasará a incrementar el índice de mortalidad materna que, según se decía desde los estamentos oficiales, se deseaba descender.­


Pero desprendámonos del caso concreto. No conocimos sus miedos, ni sus creencias, ni sus proyectos. No la conocimos en su intimidad ni somos quienes para juzgarla. Pero no podemos evitar que más allá del hecho particular, la noticia puede ser un oportuno disparador para reflexionar sobre ideas, casos hipotéticos o situaciones predecibles.­


Quitemos su nombre. Podría ser Pilar o Malena o. pongámosle, Ema.­


UNA CHICA QUE CREYÓ


Ema, una chica de clase media, con ideales, con un futuro que invitaba a compartir las alegrías, con pequeños logros que predecían un futuro exitoso. Una chica con ganas de formar una familia en el futuro, cuando contara con mejores condiciones, cuando haya disfrutado de la vida y haya podido desplegarse y asentarse como mujer.­


Ema pensó que un bebé en este momento iba contra su carrera y sus estudios, que iba a cortarle el camino a un futuro promisorio y creyó -porque muchas veces lo escuchó- que los hijos tienen que ser deseados o no deben ser.­


Ema pensó que terminar con un embarazo incipiente no es muy grave. Ella escuchó muchas veces que aún no es una persona, ni siquiera un ser sintiente. Lo escuchó de mujeres que acompañan a otras a abortar y creyó que solo se trataba de quitarse un cúmulo de células.­


Ema oyó que muchísimas abortaron, abortan y lo seguirán haciendo, que las ricas lo hacían en clínicas privadas y que las pobres morían. Se lo confirmaron sus artistas favoritas, lo vio durante meses en los diarios, revistas y televisión. Creyó en lo que decían.­


Ema militó el pañuelo verde. Lloró el 8 de agosto de 2018 y se alegró con sus amigas la mañana del 30 de diciembre de 2020. Creyó que estaba presenciando un paso histórico de las mujeres hacia su liberación.­


Creyó en los 500.000 abortos clandestinos y en las pastillas que salvarían a miles de mujeres. Escucho que así, el aborto sería seguro y creyó.­


Creencias que la llevaron a la muerte.­


¿MALA PRAXIS?­


Algunos podrán decir que fue la consecuencia de la mala praxis en un acto médico. ¿es posible aplicar estos conceptos a la práctica del aborto? Rotundamente no.­


Un acto médico busca promover la salud, curar y prevenir la enfermedad o rehabilitar al paciente. Nunca dañar. Tiene cuatro características: la profesionalidad, la ejecución de acuerdo a las normas de excelencia del momento, tener por objetivo la mejora del enfermo y la licitud. ¿Cómo encuadrar al aborto como un acto médico sino forzándolo? Podrá ser ejercido por un profesional, utilizar técnicas actualizadas, pero no cura, mata y no podrá ser legítimo por más leyes que lo amparen.­


Si Ema murió, no fue por un error en la práctica, sino porque la práctica en sí misma es un error: que fue fatal para el hijo y terminó siendo fatal para la madre. No hay aborto seguro.­


Calificar un aborto seguido de la muerte de la madre como mala praxis quizás sea una salida elegante para no reconocer que el mito se va cayendo. La verdad queda a la luz: todos estamos pagado la muerte de inocentes -no es gratuito-, nunca podrá ser legítimo. Ema nos demuestra que tampoco es seguro.­



Publicado en el diario La Prensa el 14-04-2021

http://www.laprensa.com.ar/501014-Se-va-a-caer.note.aspx